Leer, güey…
“Leer, güey, aumenta güey tu vocabulario güey…”
Una frase similar a esta fue parte de la publicidad de una librería. El asunto resulta bastante original, ácidamente divertido, y al final, termina por ser una de las mejores (para mi gusto) formas de expresar parcialmente (con sólo una de sus causas), una realidad alarmante:
La mayoría de los miembros de esta sociedad, son tremendamente ignorantes y además, se encuentran aquejados de forma severa por una verdadera incapacidad de pensar correctamente. No digo que “pensar de forma incorrecta” quiera decir que sus conclusiones, al ser comparadas con las mías (o con las de alguien en especial, o alguna tendencia ideológica etc.) coincidan. Me refiero a que, en términos racionales, los procesos mentales que generan estos individuos son sencillamente aberrantes. Conclusiones a las que llegan a través de razonamientos defectuosos, aseveraciones de la que están totalmente seguros al creer que son consecuencia necesaria de un presupuesto cuando en realidad no lo son, “camuflaje” de sentimentalismos que hacen pasar en su cabeza por razonamientos lógicos (concluyendo que son argumentos, por tanto, a favor de una tesis específica), aceptación y utilización de “términos” que a la postre resultan trascendentales en su “argumentación”…cuando ni siquiera los han definido primero (por eso “términos” entre comillas, por que son sólo palabras carentes de verdadero sentido), y un traumáticamente largo etcétera.
En su libro 1984, George Orwell plantea una idea interesante: En su “antiutopía”, el Estado tiene un mecanismo genial para mantener controladas a las masas, “masificarlas” cada vez más de una forma radical: controlando la lengua. Eliminando del lenguaje oficial (e imponiendo este de muchas formas) el vocabulario amplio, reduciendo cada vez más la capacidad de expresión con dicha lengua artificial (por ejemplo, reduciendo toda la gama de posibilidades de expresar el valor cualitativo de algo a los términos “bueno” y “no bueno”… acabando progresivamente con la riqueza de un lenguaje con posibilidades de abstracción), podía tener unas masas cada vez más subordinadas e impensantes, por que (menciona Orwell) nadie puede pensar algo que no tiene forma de expresar o conceptualizar. Cada vez una sociedad más animal, más enajenada.
Hay autores que plantean que esta generación “posmoderna” es más ignorante y menos racional que las precedentes (uno de los argumentos más fuertes, es el ocaso de la cultura de la palabra, para pasar a la cultura de la imagen, al multimedialismo fragmentador, que plantea Giovani Sartori en su ya clásico texto Homo videns). Otros creen que es una generación no necesariamente más ignorante o más “tonta”, sino más informada pero menos interesada en lo que sucede a su alrededor, debido al individualismo y el hedonismo.
Por mi parte creo que se da un ocaso de la cultura de la palabra, sumado a un degenere del sistema moral y a mayores posibilidades que nunca (facilidades) de satisfacer las propias necesidades, en términos de recursos.
De hecho, claro, creo que hay mucho más que decir sobre esto, pero es imposible hacerlo aqui y de una sola vez. El punto es que la complejidad patente de esta situación, de esta realidad social, no significa que deje de ser un puntuo muy importante el que haya individuos, que simple y sencillamente, no leen, y que cuando leen, el valor cualitativo de sus lecturas, en términos de racionalidad y de trascendencia, son, lamentablemente, patéticos.
PD. ¡PUMAS CAMPEÓN!
ejem, bueno pues a mi me parese que realmente es verdad esto de que no existe una real cultura de la lectura actualmente, nuestra “jeneración” no se caracteriza exactamente por esto.
Si nos quejamos de falta de cultura y de lectores, primeramente devemos serlo nosotros. El testimonio arrastra, pero a veces es nesesario convencer con las palabras, e incluso utilizarlas para dar un correcto testimonio de aquello que realmente se considrea cierto.
No nos quedemos de brazos cruzados o esperando sentados a que pase aquello que queremos y esperamos; si en verdad deseamos que suceda debemos trabajar nosotros mismos por ello. Si todos esperan a que de alguien más un paso para avansar ¿Avanzará un día alguien?
ayudemos, demos ese paso.
PD: La granja saluda al Puerk
Je je es increible ver como el lenguaje que utilizamos esta haciendo dieta, pues resulta cada ves más notorio la falta de ingenio al limitarse con el palabrerío de moda.
Me pongo del lado del Blopo, creo que a medida que avanzan los años la multimedia se apodera de las masas y al parecer el papel de la televisión se ha invertido, de manera que es “ella” la que nos utiliza a nosotros.
Es cierto que la capacidad de pensar se ha ido reduciendo al grado de encontrarnos con personas esclavas de los estereotipos y sin poder desafañarse del monstruo de la globalización.
P.D: Ni modo pumitas