Chilpayates
Para los que piensen en tener hijos (y los que no… ps de cualquier manera creo que son puntos importantes a considerar jeje).
Es muy fácil aceptar superficialmente (sin darse cuenta de que se está haciendo de esa forma) que la educación debe de ser integral, que debe considerar todas las facetas del ser humano. Pero en la práctica, esto no se toma tan en cuenta como se podría, a excepción de algunos padres ejemplares.
Es fácil, claro, escribir desde una perspectiva teórica y con ninguna experiencia en la tarea de educar a los hijos, por que sólo tengo la perspectiva de hijo, y el conocimiento obtenido de observar las dinámicas de otras familias, así como las confidencias de otros hijos y de varios padres. Nadie puede enseñar a ser padre de manera completa, es un hecho, por que hasta que no tengas tus hijos sabrás lo que eso significa.
Sin embargo, definitivamente se puede “aprender en cabeza ajena”, aprender de la pedagogía teórica y aplicada en otros casos, contrar con la propia experiencia como hijo, y como la experiencia de hermano mayor que observa la educación en un plano privilegiado.
Considero que es indispensable que desde ahora (antes de tener a nuestros hijos), entendamos que no basta con formar a los niños en valores universales, y ni siquiera, en los ideales más altos y verdaderos del espíritu, como eje rector de su vida. Además, lo que es obvio, hay que enseñarles los mismos con las palabras pero también como en ejemplo. Pero aún hecho esto de manera eficiente, no podemos quedarnos ahí. Hay algo de lo que carecen incluso padres que yo considero muy buenos (que de entrada cubren el requisito básico de entender su condición de padres precisamente como su actividad principal, que dedican tiempo a estar con sus hijos, que establecen canales de confianza y comunicación con ellos, que saben convencerlos, que les dan buen ejemplo, que fomentan la noción de familia-comunidad donde hay equidad y al mismo tiempo roles de acuerdo a la capacidad de cada uno, con la exigencia que considero necesaria, etc.). Eso de lo que en mi opinión muchos padres capaces por lo demás, bienintencionados y con grandes virtudes, han carecido al menos en cierta medida es:

-Por una parte el cuidar la formación intelectual de sus hijos. Y con ello me refiero no a los valores, por que puedes enseñar por ejemplo a amar la justicia, inculcar el servicio desinteresado, etc. y aún así tus hijos puedes desviarse ideológicamente, y terminar sirviendo a causas erradas por un intento de hacer el bien -siendo coherentes con los valores-motor-. Me refiero a lograr inculcar en ellos un criterio, un verdadero criterio, que no sean fanáticos pero sean coherentes en base a la doctrina que profesan, a todos los niveles, etc. Para ello se debe conversar con ellos a nivel no sólo de lo que sienten o les pasa, sino a nivel del pensamiento y de la generación de ideas, así como sobre el análisis de ideas externas a ellos que han aprendido. También debe acercárseles a las fuentes adecuadas, alentarlos a que lean los libros adecuados. Incluso no sólo si quieren, sino inculcarles el sentido del DEBER de la formación afín. Muchos padres se contentan con que “no se acerquen a fuentes nocivas” en lugar de asegurarse que se acerquen a fuentes afines.
-Por otro lado, no importa que tan bien educados estén en el sentido intelectual y en el de valores, son jóvenes, y atraviesan durante toda su etapa de formación condiciones en las que pueden ser muy influenciados por los factores emocionales y hasta biológicos, condiciones que son completamente inevitables. Esa etapa de formación ni siquiera ha culminado por completo, a mi parecer, al comenzar la etapa universitaria, aunque es lógico que la zozobra y la condición de “esponjitas” es realmente fuerte en la “mera mera adolescencia” (12-16 o 17 años, tal vez). Prevenidos teórica y prácticamente de esto, tenemos que asegurarnos de conseguir para nuestros hijos “buenos ambientes” (sin dejarnos llevar por paradigmas absurdos como el meterlos a una “buena escuela”, etc., que creanme que son sólo eso, paradigmas absurdos que pueden pagarse muy caro). Los buenos ambientes son simple y llamente… que los amigos de nuestros hijos sean realmente afines en lo moral y de ser posible en lo intelectual, esto, por la naturaleza misma del ser humano y de la juventud, constituirá el mejor antídoto para que no se desvíen y el mejor aliciente para que crezcan positivamente.
-Por último (hay más cosas que comentar, pero no quiero hacerlo demasiado largo), quiero hacer hincapié en la importancia que tiene que formemos a nuestros hijos en la realización práctica de sus deberes, y me refiero desde los deberes escolares, a los de la casa, pero sobretodo a que sea coherente con acciones con lo que cree y profesa (a nivel moral e intelectual). De nada sirven los pensamientos afines si se quedan sólo en ideas. Nada mejor para formar a una excelente persona que el impulsarla a que sea coherente con lo que cree con acciones concretas. Por que ello lo forjará mejor que casi cualquier cosa. Para lograr esto, también es indispensable, educar a nuestros hijos en la forja de su propia personalidad, de sus capacidades, pero sobretodo de su voluntad. No hay que darles todo lo que quieran, aunque podamos. No hay que exigirles de forma que no sea libre esa entrega y esa formación, sino que sea incentivada y conducida, sólamente. Hay que inculcarles el gusto por la actividad física, y por el arte.
Salu2.
PD. Es una tarea de toda la vida, y probablemente la más cansada y exigente que existe. Pero estoy convencido de que vale la pena. Y claro, habrá tragos amargos (muchos más de los que yo puedo imaginarme en mi inexperiencia), pero sé que también muchas alegrías (más profundas y genuinas de lo que en este momento puedo concebir).
Le diste al clavo…
…estoy de acuerdo con muchas o la mayoria de las cosas, el problema hermano, es que ya nadie quiere ser padre o madre de esa manera, antes y con la ayuda de Dios, la gente permite que pase esto, el ser padres, porque ya ves, no falta el tarado que quiere “luchar por sus derechos” a costillas de la vida o la muerte de otros, pero “weno” hermano, estoy seguro que habra quien pueda hacer esta SUBLIME labor de la paternidad, de una manera correcta e ir aumentando los adeptos al cumplimiento de la mision.
SALUDOS DESDE EL LUGAR DE DONDE LA RIMA Y LA PROSA QUIEREN IR MAS ALLA DE LA TINTA Y EL PAPEL.
Pues yo no estoy totalmente de acuerdo con tu post. Se que la paternidad es una tarea exesivamente complicada más sin embargo solo la has mostrado desde una perspectiva, mejor dicho, la has mostrado desde la perspectiva que tu ideal te dicta. Pero en definitiva creo que la forma “correcta” de criar a los hijos es tan variada de caso en caso.
Algunos como tu dirán que hay que inculcarles valores y decirles que hacer y que no hacer, y por la tendencia que manejas en tu post casi decirles que pensar y que no pensar. Algunos podrán decirte que esa no es la mejor manera de hacerlo. Que talvez lo mejor sea respetar su libertad para que ellos experimenten por sí mismos y saquen sus propias conclusiones, aunque sin permitirles salirse del rango aceptable de los principios más básicos. O bien podrá haber gente que diga que esa tampoco es la manera de criar a un hijo, sino que hay que poner puntos intermedios, parametros delimitados a respetar para no transgredrlos y que fuera de eso hagan lo que se les venga en gana.
Personalmente creo que no es tan sencillo. Creo que por mucho que queramos proteger a nuestros hijos de las calamidades de este mundo tienen finalmente el don de la libertad para decidir su propio camino, y lo decidimos desde chicos, aunque sea en cosas pequeñas pero “esa pequeñez” es una expresión de nuestra individualidad. Dice el dicho, ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre. Y aunque suene simple creo que tiene sentido, creo que el hecho de decirle que, como, cuando… limitarlo es tan perjudicial como liberarlo por completo. Si bien desde pequeños no somos completamente auntónomos y necesitamos que nos indiquen ciertas cosas para no tropezar, creo que el respeto a la individualidad es igual de importante. Opino que es igualmente valioso el mostrarle a los hijos con nuestros errores lo que les puede pasar si cometen los errores que nosotros mismo cometemos como el hecho de dejarlos que cometan sus propios errores, y que después de sentir el dolor que éstos causan aprehendan de los mismos.
En fin, pueden surgir muchas opiniones a este respecto, y provocar polémica sobre este y otros temas es relativamente facil. Lo único que se me hace sano añadir es que la familia, por ser el nucleo base de una sociedad debe ser protegida, debe ser cuidada, debe ser educada, y que eso depende de cada uno de los miembros que conforman esa familia, padres, hijos, todos.
Yo estoy de acuerdo con que la comunicación “efectiva” es antes que nada un trampolín para ayudar a los hijos librar muchas cosas de forma positiva. ciertamente son seres independientes y no podemos infringir en su propia personalidad, pero según lo que yo he observado en muchas parejas con hijos es que la mayoría por no decir todos, creen que tienen la educación de sus hijos bajo control, ya que consideran que sus parámetros y decisiones son las correctas, y están poco dispuestos a aceptar aportaciones externas y mucho menos cuando estos señalamientos les rompen su esquema de que son los padres (educadores) perfectos.
Yo considero que el éxito de una sana educación de los hijos tiene mucho que ver con la capacidad de los padres para recibir aportaciones, consejos, sugerencias y estar atentos a los signos externos que en muchos casos son reflejo de los aciertos o desaciertos en la educación de sus hijos.
Otro punto importante a tratar es el famosísimo TIEMPO DE CALIDAD que realmente es una verdadera tomada de pelo ya que ese concepto de mercado que dice “estoy poco tiempo con mi hijo, pero es tiempo de calidad” es una babosada que suena bonito, pero que de fondo no es del todo cierta, ya que esta comprobado que el autentico conocimiento de las personas se centra en el constante trato y contacto, tu conocerás realmente a tus hijos cuando los vivas en todas sus facetas, cuando lloran, cuando ríen, cuando se desesperan, cuando te mandan a volar, cuando tienen miedo etc… y así mismo ellos se rectificaran con tigo cuando te conozcan en tus diferentes planos y no solamente en esos momentos de chorcha planeada en los que se ven bonito, y se hablan bonito, en un supuesto tiempo de calidad que deja mucho que desear cuando hablamos de profundizar en las personas.
Ojalá ese tiempo de calidad no supliera una verdadera formación de calidad.
Somos seres humanos y necesitamos apoyo, comprensión, y ser amados, efectivamente.
En lo particular, planteo esto que he puesto aquí como lineamientos, como principios en los que hay que poner atención. Estoy completamente de acuerdo en que hay que respetar la individualidad de los hijos, de hecho, darles demasiada atención (“demasiada” es precisamente eso “de más”), ser demasiado rígidos con ellos (controladores que pretendan tomar todas las decisiones de su vida), así como también dejarlos que hagan lo que quieran, son, desde luego, extremos perjudiciales. En realidad aquí mi intención es plantear que son aspectos a los que hay que tomar en cuenta (y especialmente es el intelectual el más olvidado), y por supuesto, como padres ACERCARLOS a esos ambientes, no imponerles de forma absoluta exactamente qué leer, que decir, que pensar, qué hacer, por supuesto que no… sino más bien hacer esfuerzos de persuasión para que no sean sedentarios (físicamente), animarlos a que lean, etc.
Digo, pa’ ir aclarando..